Reportaje sobre la historia de la tecno-rumba: Mike Medianoche (www.sufridoresencasa.com)


La tecno-rumba es un fenómeno musical propio de España que nació en la primera mitad de los años noventa gracias a grupos como Calaítos o Camela.

Con un pie en la música más española como el flamenco y la rumba, y el otro en sonidos electrónicos del momento (OBK o Ray), y siguiendo el camino de otros artistas españoles que ya habían reinventado la rumba como como Tijeritas o Los Chichos, la tecno-rumba tiene su máximo exponente en Camela, grupo que inventó y consagró este estilo cuyas canciones giraban principalmente sobre el amor y el desamor y melodías que reproducían el estribillo de la canción una y otra vez.

Camela, que en su primera etapa se llamó Tinieblas y que llegó a tener hasta cinco componentes, fue un trío (hoy dúo) formado por Dioni Martín y su cuñada Ángeles Muñoz como vocalistas, y Miguel Ángel Cabrera como teclista y compositor de los primeros éxitos, como “Estrellas de mil colores”, “Sueños inalcanzables” o “Más la quiero yo”. Su primer disco, “Lágrimas de amor”, sale a la venta en 1994 y vende más de medio millón de copias.

En sus canciones generalmente cada cantante tenía un papel: el deseado y la que ama en silencio, el novio y la novia, los dos miembros de una expareja, el cornudo y la infiel, el amigo que consuela y la amiga triste y sola… Temas con una gran sencillez en sus letras que casaron muy bien con la juventud, pues casi para cada circunstancia de los primeros amores del público había una canción de Camela que se ajustase como anillo al dedo.

De Camela era peculiar su forma de distribuir los discos. En tiendas encontrábamos un álbum completo, de doce canciones y de coste habitual (aquella época un disco costaba entre 2.500 y 3.000 pesetas, 15/18 euros). Y luego en mercadillos y gasolineras se distribuían cassettes de ocho temas (del disco con algunos inéditos o remixes) por unas 500 pesetas. Este era un circuito comercial que las grandes discográficas no explotaban, y quizá que su música fuese barata y original ayudó a que sus primeros trabajos se vendiesen como churros. Y es que literalmente hablamos de millones de cintas vendidas prácticamente sin apoyo publicitario, principalmente del boca a boca.   camelaDesde la pequeña discográfica AR Producciones vieron que su grupo Camela (donde los veían como “una versión lolailo de Amistades Peligrosas”) descubrieron un filón con el grupo, tanto que hasta les crearon la competencia en casa, como otros tríos de idéntica fórmula como Calaítos, tríos masculinos como Pura Sangre o Piel Morena, o solistas como David y Marco. Todos seguían la misma fórmula: bases tecno, dejes rumberos en el cante e historias de amor y desamor.

Otras discográficas veteranas como Horus, y también otras pequeñas compañías, comenzaron a sacar grupos de corte similar con cintas baratas. Así, cuando uno quería descubrir nuevas canciones se acercaba por el mercadillo y se dejaba seducir por los nombres, por las portadas o los títulos de las canciones. La lista bandas sería interminable: Chalay, Ríos de Gloria, Kayma, Kalentura, Corazones, Cristy con Tasmania, Yaharam, Dani, Zibayi, Bernardo Vázquez, Sol Caliente, Llamaradas… Y con un poco de suerte, cualquiera de estos grupos conseguía vender más de diez o veinte mil unidades de sus trabajos  sin mucho esfuerzo.ríos de gloriaA inicio de la década de 2000 el género comienza a perder popularidad, y grupos como Chalay o Calaítos lanzan sus últimos discos. A muchos artistas les perdimos la pista, y otros crearon proyectos con otros sonidos, como El Arrebato, que lideraba la banda Piel Morena.  Solo Camela, que por entonces ya había fichado por una gran discográfica, continuaba cultivando el éxito de sus primeros trabajos con discos como “Por siempre tú y yo”  o “10 de corazón”.

En la actualidad, la tecno-rumba vuelve a estar en primera línea. Pilar Valero ha retomado el proyecto de Calaítos con un nuevo compañero, Víctor Salguero, y han presentado “A medianoche”, adelanto de un disco con temas inéditos y una sola pista recordando viejos éxitos. Por su parte, Camela acaba de estrenar “No pongas riendas al corazón”, adelanto del disco que verá la luz en junio y que será el disco dieciséis de su discografía sin contar los directos o recopilatorios.

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