Ha sido un gran fin de semana para La M.O.D.A. en Burgos. La banda ha realizado cuatro conciertos con los que han querido hacer una llamada contra la falta de medios en las zonas más despobladas del país.

Fotos interiores y texto: Lucía Burgos
Foto de la portada: Pinares noticias

«En los tres meses que llevamos alejados de los escenarios hemos tenido tiempo para pensar y darnos cuenta de que, aunque últimamente estamos teniendo la oportunidad de cantar para más público que nunca, no queremos renunciar a poder actuar en eventos espontáneos que se alejan de las giras convencionales.

Por eso hemos querido organizar estos 4 conciertos en diferentes puntos de la provincia de Burgos. La idea es esa: Tocar en lugares por los que habitualmente no pasan las giras; reclamar que la cultura es un derecho de toda la gente (viva en una gran ciudad o en un pueblo pequeño); dar visibilidad al medio rural y sentirnos libres de poder tocar cómo y para quien nos apetezca. La entrada es gratuita», así se anunciaban los conciertos de La M.O.D.A. en Burgos que han tenido lugar este fin de semana. Frías, Villadiego, Valle de Valdivielso y Hontoria del Pinar fueron las localizaciones escogidas en este primer encuentro que han respondido de manera más que gratificante a esta llamada a la cultura en las zonas despobladas.

La M.O.D.A. en Burgos

100×100 Música acudió a la última de las citas con La M.O.D.A. en Burgos en Hontoria del Pinar. Hasta allí se desplazaron también personas que llegaban desde pueblos cercanos de Soria -incluso se pudo ver el pañuelo reivindicativo de la pasada manifestación por la #Españavaciada -donde se denuncia la falta de medios en las zonas rurales de algunas ciudades de Castilla- con el mensaje «Soria ya», – a disfrutar del buen ambiente que ofrece un concierto entre pinares, coordinado por el bar Baryloche, con el que también se recordaba la primera visita de la banda a este pueblo diez años atrás.

La M.O.D.A. en Burgos

Puntuales a la cita, la banda alternó temas de su último trabajo Salvavida (de las balas perdidas), con los de sus anteriores discos de estudio, La primavera del invierno y ¿Quién nos va a salvar?. Grandes y pequeños se reunieron en la plaza de Hontoria, en un día que hasta el tiempo respetó, donde pronto se pudieron escuchar las voces animadas de todos los asistentes coreando al tiempo de David, vocalista de la banda, alternaba mensajes de agradecimiento a los que nos habíamos congregado, con palabras comprometidas en busca de una cultura que llegue a todos los rincones.

La M.O.D.A. en Burgos

La velada se prolongó una hora, que culminó con un broche de oro emocionante en el que el septeto, desprovisto de todo instrumento, con la única «vestimenta» de la guitarra de David, se reunió en el centro del escenario para cantar Campo amarillo: «Sangre en las manos de nuestros abuelos, qué poco le importa el invierno a su dueño. Ya van quedando vacíos los pueblos, ya van perdiendo los niños sus sueños», palabras que cobraban sentido al ser entonadas por jóvenes que han tenido o tendrán que ir a labrarse un futuro fuera de su lugar de origen.



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