Javier Guerra es un poeta de barrio, aunque con mucho asfalto en sus zapatos. Se define a sí mismo como “un guitarrista que canta”. Y no le falta razón. Virtuoso de las cuerdas, posee el Spotify en la cabeza. Logra cambiar de registro en segundos, del blues al rock más duro, pasando por el pasodoble. Destrezas adquiridas durante dos décadas en la carretera. El pequeño de cinco hermanos, marchó en plena adolescencia a dar “guerra” a la orquesta Atlanta. Ahora, el compositor madrileño capea la crisis que atraviesa el sector de la música con su propia orquesta Deluxe y versiona temas roqueros como integrante del grupo Contraband. Come perdices junto a su mujer, Isabel Macías, la “Pantera de Carabanchel”, pero el decibelio es su amante. Los jueves pasa la tarde en Radio21.

Después de tantas verbenas y distancias recorridas, Javier Guerra se atreve a viajar en solitario. El álbum debut de este joven veterano no podía llamarse de otra forma: Kilómetros. 100×100 Música los recorre a través de esta entrevista. “Parabarabarabarabararaaaa”.

Después de 20 años dedicados a la música, ¿cómo surge la idea de lanzar un disco en solitario?

Todo surge después de una situación emocionalmente fuerte que me impactó mucho. Necesitaba canalizar todas mis emociones y sentimientos, expresar a través de música, lo que me estaba sucediendo en ese momento. Luego, con el paso del tiempo, también empecé a contar cosas de forma mas genérica. 

Acostumbrado a que el público cante las versiones que hace con su banda Contraband o en las orquestas, ¿cómo vivió esa presentación de sus propios temas en la sala “Live” de Madrid?

El sueño de todo autor de canciones es javier guerra músicoque la gente haga suyas las canciones de uno, que las sientan como propias y se identifiquen con ellas.
Aquella fue una noche verdaderamente mágica. En una sala de tamaño medio logramos un casi lleno. Resultó increíble ver y escuchar como el público cantaba mis canciones.

Su álbum debut se llama “Kilómetros”, por la distancia recorrida entre verbena y verbena. ¿Siente que el disco es nuevo, de kilómetro cero o de segunda mano?

Es, indudablemente, un punto de partida desde el Km 0, sin embargo, tras tantos años en la carretera he conseguido acumular la experiencia suficiente como para tener clara la dirección a seguir y cómo hacer las cosas.

Lo ha publicado gracias al micromecenazgo, por lo tanto, no hay una discográfica detrás del proyecto. ¿La autoproducción es un acto de rebeldía?

En mi caso, fue una manera, como cualquier otra, de poder publicar un disco con mis canciones, de llegar a gente que hasta ahora no había llegado, de explorar otras vertientes dentro de la música y sobre todo de seguir sobreviviendo de la música.
En cualquier caso, y entendiendo los criterios que manejan hoy día las discográficas, sí que puede ser un acto de rebeldía, de madurez y valor hacer un trabajo digno, honesto, sincero, sin importar solo el dinero o lo que está de moda y hacerlo con lo justo, con coherencia y siendo fiel a uno mismo. A las discográficas solo les interesan los números y no la intensidad de las historias o canciones sin importar el estilo. No les interesa la creatividad bien hecha o la credibilidad del artista o proyecto.

¿Dónde se puede adquirir el disco? 

La edición física, que es muy bonita, solo se puede adquirir en la pagina web javierguerra.es y en los conciertos. Las ediciones digitales están en todas o casi todas las plataformas de música en Internet.

Como comunicador radiofónico en Radio 21, ¿hay alguna fórmula para convertir una canción en éxito?

Si entendemos éxito como vender muchísimo sí que hay una formula: tener mucho dinero. Esto te permite grabar en los mejores estudios, contratar al mejor arreglista, al mejor productor, a los mejores músicos y el mejor equipo para girar y sobre todo te permite tener una fuerza mediática imparable. Tenemos centenares de ejemplos de canciones mediocres Nº1 en ventas. La gente, en general, no se preocupa de investigar lo que le gusta solo tararea lo que le suena, solo va a ver en directo a quien conoce.

Pero hay otras formas de convertir una canción en un éxito. Sacar a la luz una canción que trasmita pasión, emoción no impostada y gusto también es sinónimo de éxito.

Entonces, ¿estamos perdiendo a los mejores cantantes?

No sé si los mejores cantantes, pero sí a javier guerra discobuenos artistas con cosas que decir y contar.

Dentro del panorama musical estamos en un momento dual: por una parte, parece que hay un clima muy exigente, pero después triunfa la música con bases rítmicas electrónicas. ¿Está envejeciendo mal la música?

Creo que no, solo está cambiando. Está bien la diversidad. El problema es que el rollo electro-indie copa casi todo y le estamos dando, permanentemente, la espalda a los estilos tradicionales, a los géneros imprescindibles en la música popular contemporánea. Todo vale y eso tampoco es. Muy escaso legado cultural y musical vamos a dejar para las siguientes generaciones si seguimos por este camino.

Usted es el compositor de los diez temas del disco. ¿Le provoca algún rubor desnudarse en sus canciones ante el público?

Para nada. El expresar sentimientos es algo muy sano, ayuda a conocerse a sí mismo y también a que le conozcan los demás. Es un ejercicio que se debería hacer mucho más a menudo. Escribir canciones, un libro, textos, poemas, pintar cuadros… Cualquier manifestación artística que permita sacar lo que uno siente es muy positivo.

Como primer sencillo ha escogido “Miedo”, ¿a qué teme Javier Guerra

Todos tenemos miedos aunque no les sepamos identificar. La canción es una metáfora de cómo el miedo te puede atenazar y condicionar tu vida, pero solo hasta que tú se lo permitas.

Pero concretando, yo le tengo miedo a no tener dinero para salir adelante, a que mi gente cercana me retire su cariño, a perder la integridad y credibilidad y a que la vida me empuje a hacer cosas que no quiero hacer.

En “Volver a casa” habla de lo duro que es tener que salir a buscar trabajo y estar continuamente en la cuerda floja. ¿Los temas sociales le sirven de inspiración? 

Por supuesto, los temas sociales javier guerra rocksiempre han sido fuente de reflexión para mí.

También hay espacio para la nostalgia con “Jugar y jugar”, llena de recuerdos de su infancia. ¿Tenía claro desde niño que se quería dedicar a la música?

Sí, incluso antes de hablar escuchaba música y me ponía a bailar.

Ha declarado que nadie en su entorno se dedicaba a este mundo, ¿cómo dio los primeros pasos en la música?

De niño ya estaba siempre con una guitarrilla de plástico en las manos. Después, siendo muy joven, estaba cerca del coro de la parroquia. Me quedaba embelesado con la música. Allí empecé a tocar la guitarra.

¿Cuándo se cruzó el blues en su camino?

Sobre los 16 años formé un grupo con amigos y fuimos a ensayar a un local compartido con otro grupo que hacían blues. Yo no sabía qué era eso, pero sí que ejercía una atracción tremenda sobre mí. Con el paso del tiempo descubrí que era un estilo, un género que cambió mi vida. Ahí supe que quería hacer blues. Luego me he interesado en otros estilos, siempre de raíz, como el soul, country y rock and roll. Pero sigo siendo blusero.

¿Alguna vez al cerrar un espectáculo lo han confundido con otros artistas que apellidan Guerra, como Pedro o Juan Luis?

No, nunca.

¿Qué proyectos nuevos tiene en mente?

Mi principal proyecto sigue siendo salir adelante con dignidad dedicándome a la música y a medio plazo hacer un nuevo disco. Ya estoy empezando a tener idea.

Entrevista: Gemma R. Vega

Próximo concierto:

11 de septiembre. Festival ValdePop. (Madrid)