Reportaje: Pedro Ángel Sánchez (@pedroangelsanch)


Rocío Jurado fue y sigue siendo una de las voces indiscutibles dentro de la música en español, una voz única que aún hoy sigue siendo inolvidable. Repasamos la biografía de Rocío Jurado, una artista que desbordaba carisma a cada paso.

Su personalidad, su estilo a la hora de cantar, de interpretar, de vestir, de subirse sobre un escenario, incluso, a la hora de expresarse en una conversación o una entrevista convirtieron a “la más grande”, como le llamaban sus seguidores, en una mujer que haría historia en nuestro país.

Más de 25 millones de discos vendidos150 discos de oro, 23 discos de platino y canciones que son auténticos himnos para la música en español hicieron de Rocío Jurado mucho antes de que se marchara para siempre un icono de la copla y de la canción española. Pocas cosas se le resistían a la chipionera, y es que siempre tuvo muy claro que lo suyo era la música. Tanto es así que ya en 1962, siendo una niña, ya se hizo con uno de sus primeros premios: el Pérez de Guzmán.

Rocío pronto se convertiría en una figura fundamental sobre nuestros escenarios. Su imagen cargada de feminidad convirtió a la tonadillera en todo un referente para las mujeres y en todo un mito sexual para los caballeros de varias generaciones. Escotes pronunciados, sensualidad y letras en muchos casos cargadas de erotismo no evitaron que en más de una ocasión la artista no tuviera más remedio que enfrentarse a la censura. En la década de los 70 todo el mundo hablaba del “escote de la Jurado”.

Su fuerza, el carisma de sus manos y lo mucho que transmitía a través de la cámara hizo que la artista no pasara inadvertida para muchas marcas publicitarias. Tanto es así que la publicidad quiso contar con ella en más de una ocasión. Por ejemplo se encargó de poner imagen a la marca de lacas Fixonia, cuando la televisión todavía se hacía en blanco y negro, y unos años más tarde no dudó en dar a conocer a traves de la pequeña pantalla una mantequilla… ¡que llevaba su propio nombre!

“La Jurado” vendía. Interesaba todo de ella, tanto en el ámbito profesional como personal. No es de extrañar que su boda con el exboxeador Pedro Carrasco se convirtiera en una de las más comentadas de la época. Ni siquiera que su posterior enlace matrimonial con el torero Ortega Cano, ya en la década de los 90, llegara a emitirse en directo por TVE.

Canciones como “Señora”, “como una ola”, “ Se nos rompió el amor” y un larguísimo etcétera son parte de nuestra historia y de la memoria sentimental de muchas generaciones. Pero no sólo vimos a la intérprete dando vida a sus canciones sobre las tablas. En 1993 se convirtió en la protagonista de “La Lola se va a los puertos”. Rocío Jurado se convertía en estrella de cine… ¡Y no lo hacía nada mal!

Desafortunadamente todavía tenía muchas cosas por hacer. Se nos fue demasiado pronto, con tan solo 59 años de edad. Hace ya una década que nos decía adiós víctima de un cáncer.

Rocío luchó hasta el final, de hecho nunca pensó que la enfermedad terminaría acabando con su vida. De hecho, decían que tenía previsto llevar a cabo una gira de conciertos en cuanto estuviera completamente recuperada. Afortunadamente un concierto grabado para TVE, “Rocío siempre”, en el que pudimos verla acompañada por voces de la categoría de Mónica Naranjo, Malú o Chayanne, nos permitió verla sobre un escenario por última vez.

A escasos meses de su marcha también concedió una entrevista muy especial al periodista Jesús Quintero en la que hablaba de su pasado, de su presente y de su futuro más inmediato. Fue la última entrevista a Rocío Jurado.