Reportaje biografía de Raffaella Carrá: Pedro Ángel Sánchez (@pedroangelsanch)


En Italia dicen que nada es eterno… salvo “la Carrá”. Y es que la diva italiana sigue conservando intacta además de su mítica cabellera rubia, la energía, el carisma y la vitalidad que siempre le han caracterizado. En 100×100 Música hacemos un repaso por la trayectoria de esta leyenda de la música y la televisión.

La biografía de Raffaella Carrá es digna de una gran estrella. llegaba por primera vez a los televisores de los hogares españoles hace exactamente 40 años. Han pasado cuatro décadas ya desde que esa rubia pizpireta que cantaba, bailaba y manejaba el español como podía comenzó a colarse en nuestras vidas para terminar convirtiéndose en un referente dentro de la música en español gracias a su estilo más que particular.

Todo comenzó gracias a “La hora de Raffaella Carrá”, un programa emitido por TVE en 1976 en el que, la que ya era por entonces toda una estrella en Italia, pretendía presentarse en nuestro país con algunas de sus mejores actuaciones. El éxito fue tal que de un programa, que en principio era lo que estaba previsto, la italiana terminó grabando cuatro. Entre otras cosas gracias a la influencia que tuvo en ello Lola Flores, gran admiradora y desde entonces gran amiga de la artista. Comenzaba así la historia de amor entre “la Carrá” y España.

“Felicità tà tà”, la sintonía del programa, se transformó en tan solo cuatro semanas en un gran éxito en nuestro país. A partir de entonces las canciones facilonas y pegadizas de Raffaella no dejaron de sorprendernos al igual que algunas de sus letras, en algunos casos un tanto irónicas y subidas de tono, a pesar de su aspecto ingenuo y divertido.

El boom de “la Carrá” había llegado a España revolucionando la música y la televisión de nuestro país. Con “Rumore” (1976) llegaba un huracán que traería consigo un sinfín de éxitos durante décadas. Canciones que fueron también superventas en Italia y que Raffaella, en su versión en la lengua de Cervantes, transformó también en todo un Nº1 en España, Latinoamérica y muchos países europeos.

Pero el éxito de Raffaella Carrá en medio mundo a mediados de los 70 no fue casualidad. Ya desde pequeña la “show-woman” tenía claro que quería dedicarse a la música. Es más, quería ser coreógrafa, quería dedicarse al arte pero detrás de los cámaras. Sin embargo ni los focos ni las cámaras pudieron resistirse a su carisma y personalidad, y con tan solo nueve años debutaría en el cine con un pequeño papel en “Tormento del passato”.

En 1960 seguiría su andadura como actriz en Italia llegando en muy poco tiempo a Hollywood donde llegó a trabajar con el mismísimo Frank Sinatra en películas como “El coronel Von Ryan”. Sin embargo a Raffaella el cine le aburría. Ni el glamour de las grandes estrellas de cine, ni la fama a nivel mundial le hacían feliz. Fue entonces cuando decidió volver a la televisión italiana para comenzar a presentar sus propios programas y dedicarse 100% a la música.

Raffaella Carrá se asentaba en la televisión. Su pelo moreno se teñía de rubio y su melena desde entonces lisa se convertiría desde ese momento en todo un referente de su personalidad. A sus éxitos en la RAI con programas como “Canzonissima” o “Milleluci” se unía el éxito en ventas de algunas de sus canciones en su país natal. Pero fue a mediados de los 70 cuando ese éxito comenzó a traspasar fronteras. Países como Alemania, Francia, Canadá, Grecia, Argentina, México y por supuesto España se rendían a los pies de temas tan inmortales como  “En el amor de todo es empezar”, “Fiesta” o Hay que venir al sur”, entre muchos otros.

Con “Caliente, caliente”, “Qué dolor” “Mama dame 100 pesetas” y otros grandes “hits” puso banda sonora a la primera mitad de la década de los 80. Años de grandes giras por todo el mundo en los que quiso centrarse especialmente en conquistar al público latino. Fue la época de mayor intensidad para la show-woman a nivel de directos por todo el mundo. Y fue en la segunda mitad cuando decidió centrarse más que nunca en su faceta como presentadora. Con “Pronto Raffaella” hacía historia en la televisión italiana cosechando audiencias nunca vistas hasta entonces. El acuerdo millonario al que la “show-woman” llegó con la RAI hizo que su sueldo por programa fuera objeto de polémica en el parlamento italiano.

Llegaron los 90 y con ellos nuevos éxitos para la italiana, tanto a nivel televisivo como musical. En 1992 regresaba a España con un programa que a día de hoy es todo un referente de la televisión. Con “Hola Raffaella” la divertida presentadora consiguió ser durante tres temporadas líder de audiencia cada noche de los miércoles en TVE. Su castellano “a la carbonara” solo hizo aumentar la fama de la popular cantante y aprovechando el tirón además de publicar un libro de recetas (“Las recetas de Raffaella”) la artista no dudó en volver a la música tras varios años de silencio con un álbum hecho exclusivamente para España cantado únicamente en español. Muchos seguramente recuerden el homenaje tan particular que hizo a nuestro país con la canción “Aunque no soy española”.

Tras varios años en los que la italiana pisaba más España que su país natal, sus paisanos la esperaban con más ganas que nunca. Así nacía “¡Carràmba che sorpresa!”, un nuevo programa con el que la artista se reinventaba una vez más y volvía a batir récords de audiencia. Desde entonces, a pesar de haber tenido varias propuestas para volver a España para hacer televisión, nunca le han faltado proyectos en Italia. De hecho ha sido una de las “coachs” en la última edición italiana de “La Voz”.

En España, país que ella considera su segunda casa y que visita muy asiduamente, pudimos verla hace escasamente tres años en los medios de comunicación para presentarnos su último disco hasta el momento, “Replay”. Un álbum con el que Raffaella se introducía en el mundo del “dance” y que devolvía a “la Carrá” a la música tras 15 años de silencio.

Este 18 de junio Raffaella Carrá cumplía 73 años, sin embargo la artista italiana sigue conservando la misma energía que mostraba en nuestros televisores cuando pudimos verla por primera vez hace ya 40 años. La misma energía que siguen transmitiendo esas canciones que a día de hoy siguen haciendo bailar a las nuevas generaciones.  Seguramente por aquello que me confesó hace algunos años cuando tuve la oportunidad de entrevistarla: “Cuando la gente está triste pone mi música para alegrarse el alma”.

*Ilustración portada: Gabriel Ebensperger.

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