Reportaje: Pedro Ángel Sánchez (@pedroangelsanch)


La actriz y cantante recibía anoche en el Madrid Marriot Auditorium Hotel el Goya de Honor por su trayectoria. Una vida profesional intachable que han hecho de Pilar Cuesta, Ana Belén, una artista indispensable no sólo en el cine, sino también dentro de la música en español.

Una trayectoria hecha a base de trabajo y tesón a la que Ana Belén dió inicio siendo tan sólo una niña. Y es que si hablamos de la biografía de Ana Belén, tenemos que empezar hablando de Mari Pili, como le llamaban sus padres cuando apenas había alcanzado sus primeros años de juventud. Una muchacha que se crió en pleno centro de Madrid, en “un barrio popular de Madrid”, como anoche lo definió, muy cerca de la Glorieta de Embajadores.

Su padre era el cocinero del Hotel Palace y su madre, Pilar Acosta, la portera de la finca en la que residían. Una infancia que ella recuerda jugando en la Calle del Oso y siempre teniendo en mente que quería ser artista.

A principios de los años 60 se presentó al concurso radiofónico “Vale todo” de Radio España. Lo ganó y ahí comenzó su carrera. Fue entonces cuando inmediatamente después llegó “Zampo y yo” su primera película como protagonista con tan sólo 13 años. Una niña rica que se enamora de un payaso es el argumento de este largometraje dirigido por Luis Lucia con el que muchos descubrían a Ana Belén por primera vez.

Desde entonces el mundo del cine, de la canción y del teatro comenzaron a formar parte del día a día de Ana Belén, dejando en la memoria de muchos de nosotros grandes interpretaciones en películas como  “Españolas en París”, “Libertarias” o quizá uno de los papeles más complicados y “apasionados” de su carrera, ése el que daba vida a la protagonista de “La pasión turca”.

Facetas, la de actriz y cantante, que Ana Belén ha ido compaginando toda su vida cosechando éxitos de forma ininterrumpida. Sin embargo ambas facetas se han terminado uniendo en más de una ocasión. Ocurría por ejemplo con la película “El amor perjudica seriamente la salud”, un “largo” que protagonizó junto a Juanjo Puigcorbé y Penélope Cruz en 1996, para la que además puso voz a su banda sonora. De ahí nacería “No sé porqué te quiero”, un clásico de la música en español que interpretó junto a Antonio Banderas.

Pero no ha sido el único artista con el  que Ana Belén ha compartido canciones. De Serrat a Miguel Ríos, pasando por Sabina, Pasión Vega o Sole Giménez. Todos ellos han compartido dueto con Ana Belén en algún momento de su carrera. Uno de los más entrañables fue el que llevó a cabo con Antonio Flores durante la giraMucho más que dos” en la que cantaron juntos “Sólo le pido a Dios”.

Pero si hablamos de dúos y de Ana Belén, entonces no podemos dejar de citar el formado con Víctor Manuel. Con él además de pareja artística comparte su vida sentimental desde hace más de 40 años. Y es que, aunque cada uno ha llevado su carrera musical por separado, ambos no han dudado en unirse para grabar algún disco en alguna ocasión o compartir gira. De esa unión han salido clásicos como “Contamíname” o “La Puerta de Alcalá”, éste último en el álbum “Para la ternura siempre hay tiempo” (1986) del que vendieron más de 300 000 copias sólo en España.

Sin embargo Ana Belén nunca ha necesitado de nadie para triunfar. Muchos son las canciones de la intérprete que forman parte de la historia de la música en español. Podemos citar primeros éxitos como “Agapimú” o “Qué será” u otros de una etapa ya más madura como “Arde París”, “Bajo la sombra de un león” o “Derroche”.

Su última aventura musical hasta el momento ha sido la gira “El gusto es nuestro. 20 años” con la que, junto a Víctor Manuel, Serrat y Miguel Ríos, ha recorrido todo el país durante todo 2016 con esas canciones de siempre que aún hoy en día siguen emocionando.

A la espera de conocer los nuevos proyectos de la artista, anoche pudimos ver a una Ana Belén, bellísima como siempre, recibiendo uno de los premios más especiales de su vida. El Goya de Honor a la trayectoria que recoge tras sumar más de cuarenta películas a sus espaldas, una treintena de obras de teatro y más de treinta y cinco discos grabados.

“Absorta”, así se definía anoche la artista al recibir uno de los premios más importantes de su vida. “Nada me gusta más y me provoca lo más parecido a la felicidad que estar en un rodaje”, dijo anoche en un discurso emocionado en el que la cantante mostraba y plasmaba a través de sus palabras el amor por su profesión. “He sido muy feliz en mi trabajo, y espero seguir siéndolo”, decía Ana Belén quien terminó su discurso dando las gracias a su familia, a sus padres,  a Víctor Manuel porque “sin él la vida hubiese sido muy diferente e infinitamente peor” y a “esta profesión, que no se merece tanto desprecio por sus gobernantes”.

Un Goya de Honor que Ana Belén suma a sus dos nominaciones ak Grammy Latino y al pasado Grammy Latino a la excelencia musical que recibía en 2015.

 

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